El amor
El amor es el principio y fuente creadora, porque el hombre
fue creado por amor y para el amor. Todas las
manifestaciones del ser humano hacen patente esta tendencia: el amor es lo que
identifica a la persona, la capacidad de amar es exclusiva del ser humano.
El vínculo entre las personas debe ser el amor, el principio
interior, la fuerza permanente y la meta última para vivir, crecer y
perfeccionarse.
Esta podría parecer una postura ideal o muy utópica en los
convulsionados tiempos en los que vivimos; sin embargo es muy importante
recordar también que aunque el amor es el motor que impulsa la unión del hombre
y la mujer en el matrimonio, y por ende, el nacimiento de una familia, es la
voluntad, el mutuo consentimiento del varón y mujer, sobre lo que se funda el
matrimonio, estableciendo un vínculo.
Para realmente amar hay que conocer qué es el amor. En tanto
descubramos su profundidad, creceremos más en la capacidad de amar.
El amor es la dinámica esencial del ser humano.
El amor es la única razón que justifica la existencia de
todos y cada uno. El universo entero se creó por amor.
El amor es el acto supremo de la libertad, la actividad
reciamente humana por la que una persona elige y realiza el bien del otro.
Es dinámica, pues abarca diferentes etapas, se expresa en todos los ámbitos de la personalidad humana y a lo largo de toda nuestra vida.
Requisitos para el amor auténtico:
1. Querer amar, como un acto de voluntad humana. No por
conveniencia o porque me gusta, me apetece o me interesa.
2. Buscar el bien de la otra persona, lo que la hace feliz y
la perfecciona. Buscar el bien del otro precisamente en cuanto al otro, no por
mí, sino desde mí para el otro, tal cómo es.
a) Corroborar en el ser.
b) Deseo de plenitud.
El egoísta es incapaz de amar. La madurez afectiva amplía la
capacidad de amar, de salir del “vivir para mí” y alcanzar un “vivir para ti”.
c) Entrega.
Lo primero que siente quien ama que es la aprobación de sí
mismo. Sabe que es alguien que tiene una misión insustituible y lo mismo pasa
con el que se sabe querido, ya que comprueba que existe, que su existencia no
es vana. (“Tu me haces ser, te necesito para ser yo”).
Requerimos de las personas para que refrenden nuestra
existencia. Al sentirme amado, soy capaz de dar vida a mis capacidades.
Empujado por el amor del que me quiere, lograré ser quien soy. (“Por esto te
quiero y necesito ser amado”).
En este instante entra en juego la libertad para
corresponder o no al amor, y aceptar las exigencias de sentirse querido.
Comentario:
El amor es la fuente de todos los valores, pues si yo no tengo amor no busco el bien de los demás. El ser humano es una creación de amor y ha sido hecho para amar y ser amado.
Video: Amor



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